A continuación de un almuerzo familiar, a la hora de los postres (familia numerosa con inclinación a la repostería), me encuentro en un dilema a la hora de elegir sobre lo mas benigno a mi salud. Pero a menudo el problema no es el postre en si, sino la porción ingerida. Hablo de una porción pequeña de un solo postre. Esto no habilita a come algo tan dulce todos los días, aunque sea pequeñas porciones.
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